Si sientes molestias al tomar comidas y bebidas frías o calientes o te duelen los dientes al cepillarte, deberías pedirnos una cita para que examinemos tus dientes, pues esa sensibilidad dental a veces tiene que ver con problemas en tu boca como la caries o la enfermedad periodontal.
Se trata de algo muy normalizado entre la población, ya que entre un 25-30% de los españoles la sufre. Normalmente aparece entre los 20 y los 50 años, y afecta más a las mujeres.
Aunque afecta a tantas personas, la sensibilidad dental es el “gran olvidado” y no suele ser tomada muy en serio por muchos pacientes.
¿Qué es la sensibilidad dental?
La sensibilidad dental podemos definirla como un dolor intenso y puntual en los dientes ante cambios de temperatura (alimentos fríos o calientes), estímulos mecánicos (elementos duros o cepillado), elementos ácidos (cítricos o bebidas carbonatadas) o azúcar. Los dientes que más se suelen ver afectados son los premolares, caninos (colmillos) y especialmente los molares y los incisivos inferiores.
El factor que más afecta al paciente es la limitación para disfrutar determinados alimentos. En determinados casos, algunos pacientes desarrollan tal nivel de sensibilidad que experimentan dolor con el simple hecho de respirar aire.
El hecho de sufrir dolor hace que poco a poco vayan abandonando responsabilidades higiénicas tales como el cepillado o enjuagues bucales para evitar molestias.
¿Cuáles son las causas de la sensibilidad dental?
Las causas más comunes son: